Avís important

L’1 de novembre de 2014, el Partit dels i les Comunistes de Catalunya va acordar la seva dissolució com a partit polític i la cessió de tot el seu capital humà, polític i material a una nova organització unitària: Comunistes de Catalunya.

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diumenge, 14 d’abril del 2013

Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales -Foro Social Mundial 2013 – Túnez

Nosotras y nosotros, reunidos en la Asamblea de Movimientos Sociales, realizada en Túnez durante el Foro Social Mundial 2013, afirmamos el aporte fundamental de los pueblos del Magreb-Mashreck (desde la África del Norte hasta el Medio Oriente) en la construcción de la civilización humana. Afirmamos que la descolonización de los pueblos oprimidos es un gran reto para los movimientos sociales del mundo entero. En el proceso del FSM, la Asamblea de los Movimientos Sociales es el espacio donde nos reunimos desde nuestra diversidad para juntos construir agendas y luchas comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación y opresión. Hemos construido una historia y un trabajo común que permitió algunos avances, particularmente en América Latina, donde logramos frenar alianzas neoliberales y concretar alternativas para un desarrollo socialmente justo y respetuoso de la naturaleza. Juntos, los pueblos de todos los continentes libramos luchas donde nos oponemos con gran energía a la dominación del capital, que se oculta detrás de la promesa de progreso económico del capitalismo y de la aparente estabilidad política. Ahora, nos encontramos en una encrucijada donde las fuerzas conservadoras y retrógradas quieren parar los procesos iniciados a dos años de sublevación popular en la región del Maghreb-Mashrek que ayudó a derrumbar dictaduras y a enfrentar el sistema neoliberal impuesto sobre los pueblos. Estas sublevaciones contagiaron a todos los continentes del mundo generando procesos de indignación y de ocupación de las plazas públicas. Los pueblos de todo el mundo sufrimos hoy los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la cual sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales y gobiernos con el neoliberalismo) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista. Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que privatizan los bienes comunes y los servicios públicos, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo, aumentan la sobrecarga de las mujeres en el trabajo de cuidado y destruyen la naturaleza. Estas políticas afectan con intensidad a los países más ricos del Norte, aumentan las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales como en la Grecia, Chipre, Portugal, Italia, Irlanda y en el Estado Español. Ellas refuerzan el conservadorismo y el control sobre el cuerpo y la vida de las mujeres. Además, tales agentes intentan imponernos la “economía verde” como solución para la crisis ambiental y alimentaria, lo que además de agravar el problema, resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida y de la naturaleza. Denunciamos la intensificación de la represión a los pueblos en rebeldía, el asesinato de las y los liderazgos de los movimientos sociales, la criminalización de nuestras luchas y de nuestras propuestas. Afirmamos que los pueblos no debemos seguir pagando por esta crisis sistémica y que no hay salida dentro del sistema capitalista! Aquí en Túnez, reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de una estrategia común para derrocar el capitalismo. Por eso, luchamos: *Contra las transnacionales y el sistema financiero (el FMI, el BM y la OMC), principales agentes del sistema capitalista, que privatizan la vida, los servicios públicos, y los bienes comunes, como el agua, el aire, la tierra, las semillas, y los recursos minerales, promueven las guerras y violaciones de los derechos humanos. Las transnacionales reproducen prácticas extractivistas insostenibles para la vida, acaparan nuestras tierras y desarrollan alimentos transgénicos que nos quitan a los pueblos el derecho a la alimentación y eliminan la biodiversidad. Luchamos por la anulación de la deuda ilegitima y odiosa que hoy es instrumento de represión y asfixia económica y financiera de los pueblos. Recusamos los tratados de libre comercio que las transnacionales nos imponen y afirmamos que es posible construir una integración de otro tipo, a partir del pueblo y para los pueblos, basada en la solidaridad y en la libre circulación de los seres humanos. *Por la justicia climática y la soberanía alimentaria, porque sabemos que el calentamiento global es resultado del sistema capitalista de producción, distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras internacionales y gobiernos a su servicio no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Denunciamos la “economía verde” y rechazamos todas las falsas soluciones a la crisis climática como los agrocombustibles, los transgénicos, la geo-ingeniería y los mecanismos de mercado de carbono, como REDD, que ilusionan a poblaciones empobrecidas con el progreso, mientras privatizan y mercantilizan los bosques y territorios donde han vivido miles de años. Defendemos la soberanía alimentaria y la agricultura campesina, que es una solución real a la crisis alimentaria y climática y significa también acceso a la tierra para la gente que la vive y la trabaja. Por eso llamamos a una gran movilización para frenar el acaparamiento de tierras y apoyar las luchas campesinas locales. *Contra la violencia hacia las mujeres, que es ejercida con regularidad en los territorios ocupados militarmente, pero también contra la violencia que sufren las mujeres cuando son criminalizadas por participar activamente en las luchas sociales. Luchamos contra la violencia doméstica y sexual que es ejercida sobre ellas cuando son consideradas como objetos o mercancías, cuando la soberanía sobre sus cuerpos y su espiritualidad no es reconocida. Luchamos contra el tráfico de mujeres, niñas y niños. Defendemos la diversidad sexual, el derecho a autodeterminación de género, y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista. *Por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos y de la lucha contra los integrismos, que muchas veces justifica ocupaciones militares por potencias imperialistas como en Haití, Libia, Mali y Siria. Defendemos el derecho de los pueblos a su autodeterminación y a su soberanía como en la Palestina, el Sahara Occidental y en el Curdistán. Denunciamos la instalación de bases militares extranjeras en nuestros territorios, utilizadas para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en varios países. Luchamos por la libertad de organizarnos en sindicatos, movimientos sociales, asociaciones y todas otras formas de resistencia pacífica. Fortalezcamos nuestras herramientas de solidaridad entre los pueblos como la iniciativa de boicot, desinversión y sanción hacia Israel y la lucha contra la OTAN y por la eliminación de todas las armas nucleares. *Por la democratización de los medios de comunicación masivos y por la construcción de medios alternativos, fundamentales para avanzar en la derrocada de la lógica capitalista. Inspirados en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora del pueblo en rebeldía, la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a todas y todos a desarrollar acciones coordinadas en nivel mundial en una jornada mundial de movilización en el día XXXXX (Fecha a definir) Movimientos sociales de todo el mundo, avancemos hacia la unidad a nivel mundial para derrotar al sistema capitalista!! Basta de explotación, basta de patriarcado, racismo y colonialismo! Viva la revolución! ¡Viva la lucha de todos los pueblos!


dijous, 1 de setembre del 2011

Contra el capitalismo

FERNANDO MARTÍNEZ HEREDIA

Dentro de diez días hará diez años de los atentados famosos en Nueva York y Washington. La población del mundo, convertida en público, vio miles de veces las mismas imágenes de aviones impactando a unas torres que se deshacían de inmediato. Tres mil muertos certificaban la gravedad del asunto. Desde entonces la ideología imperialista de la lucha contra el terrorismo se impuso, a tal punto que hasta sus opositores se ven en la necesidad de utilizarla, y muchos terminan adaptando su pensamiento a ella. Esa victoria es mayor que las obtenidas en una década de “batallas contra los servidores del mal”. Claro que la utilización impune y descarada de la violencia contra las personas y los pueblos inermes ha sido y sigue siendo lo habitual, pero lo fundamental para el dominio del capitalismo imperialista a escala mundial es el control de las opiniones y los pensamientos que consumen las mayorías, es el paso de la estrategia y las técnicas antisubversivas a una gigantesca operación dirigida al control permanente de los valores, la vida espiritual y las capacidades de esas mayorías.

Diez años de asesinatos en masa o selectivos, agresiones armadas a países, derribo descarado de gobiernos, ocupaciones militares, imposiciones abiertas, bombardeos de ciudades o bodas, secuestros, campos de tortura, son algo muy incómodo para una operación que pretende lograr el consenso de la mayoría de los oprimidos y dominados. ¿Cómo desmontar los extraordinarios avances en el ordenamiento internacional, el aprecio y reclamo de convivencia humana y la capacidad de rechazo y condena a los crímenes y los abusos de los poderosos, que se extendieron tanto en el mundo durante el siglo XX? Ya no podían apelar a ideologías de supremacía abierta, chovinista y racista, de “pueblos elegidos”, que justificaran y exigieran ser despiadados, como fue el fascismo. Sin desdeñar el manejo de gran número de formas tradicionales que perviven, de subestimación de unos seres humanos por otros, de prejuicios y de usos crueles, el sistema combina la exaltación manipulada de valores centrales –como el individualismo--, la producción y el consumo masivos de informaciones, opiniones y gustos rigurosamente seleccionados, organizados e impuestos con medios y métodos totalitarios, y la naturalización de todos los eventos sociales que considera convenientes. El conjunto constituye un formidable complejo cultural favorable a la permanencia de la dominación capitalista.

¿Se trata del triunfo de la astucia y la sagacidad, o de una necesidad crucial que ha encontrado un buen modo de solventarse? Asomémonos a las condicionantes de la cuestión.

Está en curso la liquidación progresiva de la soberanía nacional y la autodeterminación, que después de 1945 casi todos los pueblos del planeta obtuvieron, o tuvieron la conciencia de que eran valores superiores que era imprescindible obtener. La soberanía y la autodeterminación han estado en la base de la personalidad cívica de miles de millones de personas, han sido una motivación para sacrificios y heroísmos supremos y el contenido más visible del sistema internacional de la segunda mitad del siglo XX. Durante siglos, el capitalismo pudo ser y desplegar todos sus logros a costa de negarles soberanía y autodeterminación a las mayorías del planeta, mediante su empresa universalizadora más criminal y de consecuencias más trascendentes: el colonialismo. Después de 1945 esa situación cambió radicalmente por la conjunción de dos grandes procesos: las luchas y los sacrificios de cientos de millones de personas que hicieron revoluciones o movimientos independentistas; y las transformaciones del sistema económico y del poder de las potencias en el seno del capitalismo, que generalizaron el neocolonialismo.

En esa segunda mitad del siglo, el desarrollo de aquella mayoría del mundo --que llamaban “subdesarrollada”-- fue el objetivo de innumerables proyectos, esfuerzos, estrategias y gastos de energía. Revolucionarios y reformistas, aliados y enemigos de los imperialistas parecían compartir ese ideal, aunque lo cierto es que lo identificaban de maneras muy diferentes. Lo que tenían en común --lograr el llamado desarrollo-- era una lección extraída de la historia económica del capitalismo, y las condiciones en que lo intentaban eran las de una nueva fase de la universalización imperialista. Pero su contenido divergía mucho, ya que unos pretendían que su país fuera dueño realmente de sus recursos y sus decisiones, y tenían como objetivos beneficiar a la mayoría de su población y ser autónomos respecto al sistema mundial. Otros, por el contrario, asumían nuevas integraciones subordinadas al sistema mundial, mantenían la explotación capitalista de los recursos y del trabajo y repartían la mayoría de las riquezas entre los extranjeros y minorías del propio país. Es decir, unos se debían al socialismo de liberación nacional y otros al capitalismo.

El neocolonialismo constituyó la madurez de la universalización del capitalismo. Considerado en un sentido más amplio que el dominio económico con medios indirectos, reconocía, en varias dimensiones y hasta cierto punto, las libertades, los intereses y la dignidad de los dominados. En el mundo real –que no se parece al de los sectarismos-- existieron y se desplegaron realidades y experiencias muy diversas a lo largo del planeta, con resultados sumamente variados para las personas y los países. Se crearon más de cien nuevos Estados; la mayor parte de ellos se reconocieron como perteneciente a un mundo que llamaron “tercero”, y llegaron a establecer algunas coordinaciones, aunque eran muy diferentes, en ciertos aspectos a un grado abismal. En esta región se establecieron --unidas, combinadas o mezcladas-- todas las contradicciones que dimanan del proceso histórico que han llamado modernidad y las propias de las culturas y los sistemas previos a las colonizaciones, desde las provenientes de las formas más terribles de desigualdad y los más bajos niveles de calidad de la vida hasta las procedentes de los intentos de constituir sociedades socialistas de liberación. Pero era un mundo que albergaba realidades, proyectos y estrategias propias, y esperanzas.

Como resultado de la época de crisis que sufrió entre 1914 y 1945, el capitalismo se vio obligado a profundizar, en sus países centrales, políticas sociales beneficiosas para amplios sectores de población, y a darles legalidad y permanencia a medidas reformistas. Con diferencias, casi siempre el Estado fue su garante o ejecutor. El alto nivel de las luchas de clases y el descomunal conflicto armado de 1939-1945 estuvieron en la base de esos logros, pero el sistema llegó a pensarlos e integrarlos como parte de su economía política y sus políticas económicas. Amplios pactos sociales respaldaron y fortalecieron los sistemas políticos. En muchos países “subdesarrollados”, las revoluciones, movilizaciones y resistencias populares conquistaron políticas sociales y reformas favorables a mayorías; en cierto número de países, gobernantes y sectores dominantes locales viabilizaron esas conquistas y las integraron a su gestión. En todos los países “subdesarrollados” que continuaron dentro del sistema capitalista se mantuvieron gigantescas diferencias en la actividad de las personas, el ingreso, los servicios y la calidad de la vida, injusticia social atada al carácter de las relaciones sociales fundamentales y al carácter de las relaciones del país con el sistema capitalista mundial. Pero hasta los más humildes supieron que el hambre tiene causas sociales, las mayorías exigían políticas sociales y reformas que los favorecieran y el mundo político, los empresarios y los gobiernos estaban obligados a tenerlos en cuenta.

En esa época se generalizaron bastante en el planeta el gobierno por representaciones, los sistemas políticos con partidos y elecciones periódicas, la participación de mayorías en las jornadas cívicas, los equilibrios de los poderes públicos a escala nacional y local, el predominio de ideas que se suelen llamar democráticas y las demandas de que los gobiernos y los Estados las realicen o las respeten. Es cierto que ha sido un campo de batalla entre las formulaciones, instituciones, sentimientos e ideas, por un lado, y por otro sus incumplimientos y defectos, y las violaciones y manipulaciones que han colmado su existencia. El capitalismo rechazó y combatió a la democracia a lo largo de su historia, la adaptó a su dominio según fue madurando y ha sido su principal usufructuario. Pero ella constituye un avance formidable en el largo camino humano y social de búsqueda de formas de convivencia que instituyan la igualdad y la equidad reales, la justicia como norma y el poder del pueblo sobre los procesos sociales. Uno de los errores más graves del socialismo ha sido el menosprecio a la democracia, que le regala al capitalismo lo que solamente un poder popular anticapitalista podría desarrollar, y facilita la conversión de las transiciones socialistas en nuevos sistemas de dominación de minorías sobre las mayorías.

En los últimos treinta años se han ido abatiendo todos los avances a los que me he referido. La naturaleza actual del capitalismo –hipercentralizado, excluyente, parasitario, estafador en finanzas y cobrador de tributos, depredador del planeta-- ha sido decisiva en ese proceso. Profundizar en sus características y actividades principales evidenciaría que está obligado a ser monstruoso, incluso respecto a aspectos que integraban su propio orden. El capitalismo tiene una necesidad vital de arrebatarle al mundo aquellos avances. Al inicio del período reciente se vivían los efectos de la segunda gran ola revolucionaria del siglo, que tuvo su centro en el llamado Tercer Mundo, pero incluyó un ciclo de grandes protestas en muchos países de los llamados desarrollados. Para pasar a la ofensiva y revertir la situación se apeló a sabias combinaciones: debilitar las instituciones y coordinaciones que pudieran servir al Tercer Mundo; librar guerras “de baja intensidad”; conservatizar en alto grado las prácticas y el lenguaje políticos, pero también el material ideal que se da a consumir a la gente; apoderarse de banderas como la de los derechos humanos y lanzar campañas como las supuestas luchas contra el narcotráfico y la corrupción; no oponerse en América Latina al fin de las dictaduras de “seguridad nacional”.

La autoliquidación de los regímenes de dominación existentes en Europa en nombre del socialismo fue para el imperialismo un evento feliz en medio de esas tareas.

La base de aquella ofensiva provino del despliegue de la nueva fase del capitalismo mundial. Neoliberalismo es la palabra clave que permite sintetizarla. Ella brinda ropa y excluye explicaciones para la aplicación de las más rígidas y despiadadas medidas de un imperialismo económico que resuelve las tremendas contradicciones inherentes a su desarrollo mediante la destrucción de los equilibrios económicos y sociales preexistentes, la imposición a todos de los rasgos de su naturaleza actual, la exclusión práctica del sistema de una parte de la población del mundo, la profundización de las desigualdades y la multiplicación de las iniquidades. Es, al mismo tiempo, la palabra clave de una ideología del desarme de toda resistencia o protesta, que franquea un retroceso descomunal del intelecto humano: el paso de los hechos económicos del terreno de las relaciones sociales al reino de la naturaleza.

Las víctimas necesarias de este proceso han sido la soberanía nacional de la mayoría de los países y sus intentos y proyectos de desarrollo autónomo, la democracia, los pactos sociales y los repartos de renta de alguna amplitud, propiciados o avalados por los Estados, y la incapacidad de representarse y pensar la situación y los problemas y del mundo, inducida a las mayorías. La victoria principal obtenida por el capitalismo ha sido evitar que sus acciones acarreen respuestas que creen y generalicen conflictos agudos que amenacen su existencia. Ese triunfo es lo que le permite contrarrestar el peligro mortal en que lo ha colocado su naturaleza, y es mayor si nos damos cuenta del sentido de la gigantesca acumulación cultural obtenida por la humanidad durante el siglo que terminó, mediante las resistencias, tomas de conciencia, movilizaciones, revoluciones y construcciones sociales que protagonizaron cientos de millones de personas, que se tradujeron en logros palpables, proyectos, experiencias y profundos cambios humanos y sociales. Esa es la verdadera bomba que podría estallar y barrer a los que dominan el mundo actual.

Es imperioso comprender estas cuestiones esenciales, y atenerse a esa comprensión al decidir qué hacer frente a este presente ominoso. Es preciso conocerlas, divulgarlas, denunciarlas y combatirlas. Los que trabajamos con las ideas y los análisis podemos hacerlo respecto al sistema colosal que mencioné al inicio, de control permanente de los valores, la vida espiritual y las capacidades de las mayorías, que es el objetivo central en la guerra cultural que libra el capitalismo. Cuba no está fuera de esa guerra: somos un objetivo especial de ella, porque los expulsamos de aquí y hemos resistido con éxito al imperialismo durante más de medio siglo. Ellos quieren restaurar en Cuba el capitalismo neocolonizado, y para nosotros no hay opciones intermedias.

Una entre otras tareas sería trabajar contra las formas cotidianas en que se siembra, difunde y sedimenta ese control, sobre todo las que parecen ajenas a lo político o ideológico, e inofensivas. Por ejemplo, a través del consumo de un alud interminable de materiales se intenta norteamericanizar a cientos de millones en todo el planeta, en cuanto a las imágenes, las percepciones y los sentimientos. A veces tratan cuestiones políticas, con enfoques variados –aunque prima el conservatismo--, pero la proporción es ínfima en relación con las cuestiones no políticas. Lo decisivo es familiarizar y acostumbrar a compartir con simpatía las situaciones, el sentido común, los valores, los trajines diarios, los modelos de conducta, la bandera, las aventuras de una multitud de héroes, las ideas, los artistas famosos, los policías, la vida entera y el espíritu de Estados Unidos. Sin vivir allá ni aspirar a una tarjeta verde. Es suicida quien cree que esto es solamente un entretenimiento inocente para pasar ratos amables.

¿Qué es noticia al servicio de la dominación, para qué, cómo se trabaja, cuánto dura? En este campo tan crucial para la ideología coexisten los análisis espléndidos o rigurosos de especialistas, que lo muestran o explican muy bien, con el tratamiento que suele darse en la práctica a la información y la consecuente formación de opinión pública. Se ven y se oyen materiales que constituyen propaganda imperialista acerca de los hechos que realizan contra los pueblos, sin hacerles ninguna crítica, o se repiten sus términos, como el que le llama “servicio internacional” a su ejército de ocupación de un país. No basta con hacer divulgación o propaganda antimperialistas, si ellas conviven con mensajes imperialistas y fórmulas confusionistas. La necesidad de enfrentar esas campañas es más aguda hoy, cuando la operación de Libia nos ha mostrado la soberbia, el descaro y la arrogancia con que bombardearon durante meses un país, asesinaron a cincuenta mil personas, aplastaron la soberanía, derrocaron al gobierno y se reparten los contratos del petróleo, con la complicidad de lo que fue la ONU y la más completa impunidad.

No es posible ser ciego: están tratando de convertir en hechos naturales hasta sus mayores crímenes, en asunto de noticias sesgadas y empleo de palabras más o menos comedidas. Su apuesta es lograr que los activistas sociales y los intelectuales y artistas que son conscientes y se oponen queden solos y aislados en sus nichos, y sus productos sean consumos de minorías, mientras las mayorías conforman una corriente principal totalmente controlada por ellos.

El apoliticismo y la conservatización de la vida social son fundamentales para el capitalismo actual. Sin enfrentamientos políticos o de ideologías, se extienden y sedimentan conductas, valores, percepciones y juicios sobre sí y sobre los otros y sentidos de la vida en el terreno personal, de las familias y los grupos afines, que constituyen una acumulación cultural favorable al capitalismo. Las prácticas suelen ser lo principal, pero los seres humanos necesitan elementos para guiar sus acciones y sus proyectos, y concepciones más generales. El ideal es reducirles la capacidad de pensamientos complejos, y ocupar ese espacio con lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes. Es el caso, por ejemplo, de éxito-fracaso, que permite clasificar a las personas según les vaya respecto a lo que se mide; se excluyen así las relaciones sociales y la situación social, y quedan los individuos supuestamente soberanos y realmente aislados. Gana fuerza también el peso de pretendidos “valores eternos” como son el bien y el mal, la bondad y la maldad, abstractos y desasidos de las realidades y los conflictos sociales. En el complicado cuadro resultante pueden convivir la ostentación de riqueza que busca un lugar social privilegiado y el afán del más pobre para alternar –o que alternen sus hijos--, con la idea de la bondad como supuesto patrimonio de los pobres.

He optado siempre por ser intransigente en las cuestiones esenciales y atender a los matices y diversidades en todo lo demás. Pero me temo que en este asunto hoy no hay lugar para los usos profesionales ni las pluralidades, ni siquiera para la urbanidad: o estamos contra el capitalismo o estamos a favor de él.

Fuente: Fuente:http://www.cubarte.cult.cu/periodico/letra-con-filo/contra-el-capitalismo/19813.html

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dilluns, 23 de maig del 2011

Declaración final del XVII encuentro de Sao Paulo

El XVII Encuentro del Foro de Sao Paulo, reunido en Managua, en ocasión del 50 Aniversario de la fundación del Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua y 116 años del natalicio del General Augusto C. Sandino, contó con la participación de 640 delegados de 48 partidos miembros pertenecientes a 21 países, y 33 invitados de 29 partidos pertenecientes a 15 países de África, Asia y Europa.

Las organizaciones y participantes presentes en el XVII Encuentro debatieron durante cinco días temas de gran interés para los pueblos latinoamericanos y para toda la humanidad, tales como: el proyecto alternativo de las fuerzas populares, progresistas y de izquierda en América Latina y el Caribe; los logros de los gobiernos y parlamentos nacionales, estatales y locales impulsados por los partidos del Foro; la crisis internacional, en todos sus aspectos, económica, alimentaria, energética, climática, social y política; la lucha por la descolonización y la soberanía nacional; las amenazas y tragedias causadas por las políticas del imperialismo y la derecha, tales como el narcotráfico y el crimen organizado que atentan contra la paz, los derechos humanos y los derechos de los pueblos.

Debatimos, también, asuntos de importancia trascendental, como la necesidad de democratización de la información, la comunicación y la cultura; la lucha por ampliar los derechos y la participación de las mujeres, los jóvenes, las etnias y pueblos originarios; la defensa de los derechos de los trabajadores migrantes y sus familias; los desafíos de los movimientos sociales; la temática de la defensa y de la seguridad.

Los partidos políticos participantes del XVII Encuentro, que ya gobernamos una importante cantidad de países en nuestro continente, reafirmamos nuestra firme disposición a seguir construyendo un cambio de época, lo que incluye alcanzar nuevos avances de la izquierda y fuerzas populares y progresistas latinoamericanas y caribeñas en las elecciones de este año 2011; en Argentina, para derrotar a la derecha y profundizar los cambios; en Perú, con un patriota identificado firmemente con la democracia y comprometido con que la prosperidad económica llegue a los sectores empobrecidos de su país, Ollanta Humala; en Nicaragua, con el experimentado combatiente y estadista, líder revolucionario sandinista, Comandante Daniel Ortega; y en Guatemala, con la luchadora por los derechos de nuestros pueblos originarios y Premio Nóbel de la Paz, Rigoberta Menchú como candidata de todas las fuerzas unidas de la izquierda en lo que constituye un logro histórico que nos llena de júbilo.

El Foro de Sao Paulo felicita por su valentía y su vocación indeclinable por la democracia, al Presidente Rafael Correa en ocasión del incuestionable triunfo obtenido en el referéndum para el establecimiento de políticas que profundicen el proceso de cambios que se vive en Ecuador.

Las victorias de la izquierda desde la elección del Comandante Hugo Chávez en 1998 hasta el triunfo del FMLN con Mauricio Funes en 2009 expresan nuestra fortaleza política, en parte como resultado del rechazo al neoliberalismo y a la política tradicional; pero sobre todo por la actividad política organizada de la izquierda que de este modo, ha alcanzado no solamente gobiernos nacionales, sino gobiernos locales, gobernaciones territoriales y espacios en los poderes legislativos. Desde estas nuevas posiciones de poder político nos hemos planteado como objetivo el desmontaje del modelo neoliberal y la construcción de una alternativa que responda a las demandas inmediatas e históricas de nuestros pueblos.

Las políticas de gobierno impulsadas por la izquierda y fuerzas populares y progresistas latinoamericanas y caribeñas, orientadas a la redistribución de la riqueza, al control de los recursos naturales, a la creciente participación de los ciudadanos y los sectores sociales en la vida política y económica acompañada de la correspondiente institucionalización de tales procesos, marcan el rumbo hacia ese proceso de cambios que tiene como punto de referencia inicial, la necesidad de formular y construir proyectos alternativos al neoliberalismo. La redistribución del ingreso, la democratización de la comunicación y la defensa de la soberanía nacional constituyen banderas comunes e indeclinables de las fuerzas de izquierda en el continente.

La superación del neoliberalismo surgirá de la diversidad de los procesos nacionales, de la unidad de las fuerzas progresistas y de izquierda, de su consolidación, de la profundización de los cambios y como parte de ella, de la radicalización de la democracia, lo cual podrá habilitar etapas superiores del desarrollo social. La crisis capitalista en curso representa para los movimientos sociales nuevos desafíos; no solamente la denuncia del modelo neoliberal, sino también la construcción de alternativas históricas.

Las políticas y logros de las fuerzas de izquierda en el gobierno a favor de los sectores populares de nuestro continente se manifiestan en proyectos de construcción social que se corresponden, cada uno de ellos, con las realidades de los países correspondientes, entre los cuales se ha destacado siempre la Revolución Cubana, en este momento empeñada una vez más en su perfeccionamiento, mediante la actualización de su modelo económico con la más amplia participación popular, lo cual adquiere un significado muy particular teniendo en cuenta que el proceso revolucionario en la mayor de las Antillas ha sido fuente de inspiración para los revolucionarios del mundo, y que sin su contribución no habría sido posible el auge de la izquierda y el movimiento popular en América Latina con la llegada del nuevo siglo.

Nos pronunciamos una vez más repudiando la terrible injusticia, la arbitrariedad, la falta de ética y la doble moral que aplica el imperialismo norteamericano en contra de los cinco héroes cubanos luchadores contra el terrorismo, a quienes se mantiene encarcelados mientras por otra parte, se protege y se absuelve aún de delitos menores a un terrorista confeso y delincuente como Luis Posada Carriles, y mientras se aplica desde hace cincuenta años el más prolongado bloqueo que se haya ejercido en contra de país alguno en el mundo, con el objetivo de rendir por hambre y enfermedades a todo un pueblo por el hecho de haber decidido construir su propio destino de una forma que no es del agrado de los poderosos del mundo.

Procesos revolucionarios y de cambio social progresista se desarrollan en América Latina mostrando con sus políticas y con el impulso del proyectos alternativos, que los intereses populares sólo pueden ser defendidos con efectividad si se cuenta con una fuerza política organizada que presente batalla a la derecha, la oligarquía y el imperialismo. Muestra de ello y de las políticas antes señaladas, además de la Revolución Cubana y su ejemplo ya mencionados antes, son: Nicaragua con su Revolución Sandinista nuevamente en marcha, cristiana, socialista y solidaria; Venezuela con la Revolución Bolivariana y la construcción del socialismo del siglo XXI; El Salvador con el desplazamiento del poder de la oligarquía y la gran madurez del FMLN respecto a sus alianzas en relación con el gobierno que ha iniciado cambios favorables en el país; así como también los grandes cambios en Brasil y Uruguay; Bolivia con la construcción del Estado Plurinacional y el socialismo comunitario; Ecuador con la Revolución Ciudadana; Paraguay alcanzando mejorías notables en las condiciones de vida de su pueblo; Argentina rescatando al país de la postración y la debacle en que lo había sumido el neoliberalismo y promoviendo nuevos derechos.

Con todo, los éxitos obtenidos en las luchas recientes, no deben llevarnos a desconocer el peligro que se cierne ante nosotros con el contra-ataque del imperialismo, la derecha y las oligarquías locales en nuestro continente, a cuyo servicio se encuentran listas a actuar en cualquier momento, las bases militares extranjeras en diversos países y territorios coloniales. Asimismo, en sus ataques contra los gobiernos progresistas y revolucionarios la derecha ha recurrido sistemáticamente al fraude electoral, cuyo ejemplo más evidente es el de México; y ha retomado el uso de los golpes de Estado, los cuales han sido derrotados por las fuerzas populares en Venezuela, Bolivia y Ecuador.

El Foro de Sao Paulo reafirma su apoyo al Frente Nacional de la Resistencia Popular de Honduras (FNRP) en su lucha de resistencia contra el gobierno actual que no es sino una prolongación del golpe de Estado perpetrado contra el gobierno legítimo de José Manuel Zelaya. Acompañamos el proceso de mediación en curso para el regreso del Presidente Zelaya.

Reafirmamos que mientras las demandas del FNRP no sean cumplidas, no aceptamos el regreso de Honduras a los espacios internacionales de los que fue correctamente expulsada, tales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Sistema de Integración Centroamericano (SICA), el cual se encuentra en una verdadera parálisis como parte de toda una crisis generada por el golpe de Estado.

Reiteramos nuestra firme convicción de que el conflicto interno en Colombia, con profundas raíces históricas y socioeconómicas, solamente puede ser resuelto por la vía de la negociación política. Reafirmamos nuestro apoyo al Polo Democrático Alternativo, partido de la unidad de la izquierda colombiana y único partido de la oposición.

Expresamos nuestra solidaridad con la lucha del pueblo haitiano por la reconstrucción de su país, la superación de las cosecuencias de las políticas que lo han llevado a la miseria, incluídas las desplegadas ante los desastres naturales, y en defensa de su soberanía frente al intervencionismo de los EEUU y otras potencias imperialistas.

El XVII Encuentro del Foro de Sao Paulo tiene lugar en momentos particularmente complejos y dramáticos a nivel mundial. Las rebeliones populares en los países árabes, entre las que se destacan Túnez y Egipto nos muestran que los pueblos no permanecen pasivos eternamente, pero también nos recuerdan que la reacción mundial y el imperialismo no permanecerán nunca indiferentes y harán lo que sea para frustrar el empuje revolucionario de esa rebeldía.

Destacamos la flagrante violación de la soberanía nacional de Libia, cuyo pueblo está siendo bombardeado por las fuerzas de la OTAN en lo que constituye un ataque masivo de las potencias imperialistas del mundo contra una sola nación, soberana e independiente que por tanto, tiene el derecho de escoger por sí misma, el régimen socioeconómico y político que más le convenga y que se corresponda con sus propias aspiraciones, su cultura y su forma de ver el mundo y la vida; así como a resolver sin imposiciones externas sus problemas y confictos internos.

El Foro de Sao Paulo demanda el cese de la agresión imperialista contra el pueblo libio, comenzando con la suspensión inmediata de los bombardeos; de la misma manera que plantea la necesidad de un cese al fuego por ambas partes en conflicto dentro de Libia, poniendo fin a la confrontación fraticida, con el fin de lograr una solución pacífica a la guerra civil, sin condiciones previas que solamente obstaculizan los esfuerzos que puedan hacerse por alcanzar la paz.

En tal sentido, hacemos propias todas las iniciativas que promueven la paz en Libia, tales como las que hicieran el ALBA, la Unión Africana y el grupo integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Nos solidarizamos con la lucha del pueblo palestino por la creación de un Estado nacional independiente y saludamos el acuerdo entre sus diversas fuerzas políticas, a la vez que exigimos el restablecimiento de las fronteras existentes en 1967. Saludamos y manifestamos de nueva cuenta nuestro apoyo al pueblo saharaui y la República Árabe Saharaui Democrática por el reconocimiento de su soberanía nacional, y llamamos a la Organización de las Naciones Unidas a intensificar los esfuerzos para que el pueblo saharaui pueda ejercer su derecho a la autodeterminación mediante un referéndum de acuerdo al derecho internacional.

El Foro de Sao Paulo reitera su posición de que el terrorismo no se puede combatir con más terrorismo, desprecio a la soberanía nacional, violencia contra civiles y ejecuciones individuales.

Las élites de poder en los países dominantes han recurrido al estigma del terrorismo para criminalizar la justa lucha de los pueblos por su libertad y en defensa de sus derechos, mientras por otra parte se practica el terrorismo de Estado y en aras de ello se hace uso del pretexto de las acciones ³humanitarias². Asimismo denunciamos la pretensión de EEUU de imponer su agenda de Seguridad Hemisférica, particularmente en algunos países, cuyos gobiernos de derecha impulsan la militarización de la seguridad pública amenazando la democracia, la paz y los derechos humanos.

En un mundo globalizado, donde las fuerzas de la reacción mundial y el imperialismo actúan de manera cada vez más agresiva, y en un momento caracterizado por una de las más profundas e integrales crisis del sistema capitalista, se hacen más necesarios que nunca los procesos de integración, una de las garantías para que nuestro continente tenga una identidad y un peso específico con capacidad de influencia en el mundo actual.

En ese sentido, es oportuno destacar la derrota de la iniciativa norteamericana de la Alianza de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y el impulso de alternativas como la Alianza Bolivariana de los pueblos de América Latina y el Caribe (ALBA), iniciativa que se destaca entre los espacios de integración y unión latinoamericana y caribeña, por la práctica sistemática de la solidaridad entre los pueblos, el mejoramiento en las condiciones de vida y en la defensa de los derechos sociales de los sectores populares en los países que forman parte de esta alianza y en otros que sin ser miembros, se han beneficiado de sus proyectos específicos.


Una importantísima expresión de integración continental soberana, es UNASUR, donde los países sudamericanos avanzan en la defensa de los intereses comunes de nuestros pueblos. Saludamos el rol de UNASUR contra los golpes de Estado en Bolivia y Ecuador, y con el acuerdo colombo-venezolano de normalizar sus relaciones. Reconocemos el rol del recientemente fallecido ex presidente argentino Néstor Kirchner como primer secretario general de ese organismo.

Un verdadero acontecimiento histórico se está gestando desde el momento en que unánimemente, los países miembros del Grupo de Río decidieron las conformación de una nueva organización continental que agrupará a todos los países de América Latina y el Caribe: la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Demandamos la inclusión de Puerto Rico en ese organismo como una forma de avanzar en la lucha por lograr el reconocimiento pleno de su derecho a la soberanía nacional.

La persistencia del colonialismo constituye una situación particularmente grave en nuestro continente, que afecta directamente a Puerto Rico, Martinica, Guadalupe, Curazao, Aruba, Bonaire, la ³Guayana francesa² y las islas Malvinas argentinas, lo cual constituye un obstáculo para la realización completa del proceso de integración, a la vez que representa una amenaza para la soberanía de los pueblos de América Latina y el Caribe. El Foro de Sao Paulo reafirma su solidaridad con los pueblos de todos los continentes que luchan por el respeto de su soberanía y se oponen a la dominación y a la explotación.

El imperialismo, la derecha continental y las oligarquías pretenden retardar e impedir la integración continental. Este fue el propósito del ALCA, así como de los Tratados de Libre Comercio y, también, del Acuerdo del Pacífico, firmado en Lima y que reunió a los gobiernos de México, Colombia, Perú y Chile interesados en un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y alineados a la política exterior de Washington.

Destacamos que el Foro de Sao Paulo realizará su próximo encuentro en Caracas en solidaridad con la Revolución Bolivariana, con motivo de la instalación de la CELAC y en el marco del Bicentenario de nuestras independencias.

Hay que resaltar la vital importancia que en este XVII Encuentro del Foro de Sao Paulo ha tenido el debate sobre los temas de la estrategia y el modelo alternativo de la izquierda latinoamericana y caribeña, y la unidad de los pueblos de nuestro continente para la defensa de sus intereses frente a las acciones de las grandes potencias que pretenden perpetuar su dominación histórica que nos ha sumido en la miseria y las injusticias sociales. Sólo unidos podremos vencer y esa es la razón de ser del Foro de Sao Paulo como espacio de encuentro de las fuerzas populares, progresistas y revolucionarias que luchan por un continente con justicia, libertad y prosperidad y un futuro socialista para nuestros pueblos.

Es importante destacar que Nicaragua, país sede de este XVII Encuentro del Foro de Sao Paulo, se dispone a un nuevo triunfo de la izquierda latinoamericana y caribeña en el mes de noviembre con su candidato, el Comandante Daniel Ortega a quien brindamos todo nuestro apoyo. El XVII Encuentro del Foro de Sao Paulo concluye expresando su profunda gratitud al pueblo nicaragüense y manifestando su más firme respaldo al triunfo electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

VIVA LA UNIDAD DE LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA Y CARIBE.

Font principal de la notícia
Foro de Sao Paulo

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dimecres, 18 de maig del 2011

Información sobre el resultado del Debate de los Lineamientos de la Política Económica y Social del PCC (Cuba) y la Revolución

Adjunto aquí el document del VI Congrès del Partido Comunista de Cuba on es detallen les actualitzacions discutides i finalment aprovades al darrer Congrés del partit.

"Los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Re- volución que se presentan fueron objeto de un proceso de discusión en tres etapas:

I.Discusión del proyecto de Lineamientos por todo el pueblo (di- ciembre 2010 a febrero 2011). La etapa incluye la discusión en el Sexto Período Ordinario de Sesiones de la Séptima Legisla- tura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, los días 15 al 18 de diciembre de 2010.

II. Discusión en cada provincia por los delegados e invitados al VI Congreso (8 al 10 de abril de 2011). Previamente se discu- tieron, el 19 y el 20 de marzo, en la reunión conjunta del Buró Político y el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, con la participación del Secretariado del Comité Central del Partido, los cuadros centro de la Central de Trabajadores de Cuba y demás organizaciones de masas y de la Unión de Jóvenes Co- munistas.

III. Discusión por las Comisiones durante el VI Congreso (17 y 18 de abril de 2011)".

"Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas, es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional, es defender valores en los que se cree
al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo"

Fidel Castro Ruz 1ro. de mayo de 2000

"La batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros, porque de ella depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social".

General de Ejército Raúl Castro Ruz
Clausura del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, 4 de abril de 2010

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dijous, 5 de maig del 2011

1 de mayo - Movilización, unidad y lucha

En este Primero de Mayo, unidad, movilización y lucha, contra lo ofensiva neoliberal, es decir, contra la ofensiva del Capitalismo, contra los derechos sociales, la economía y la dignidad de la clase trabajadora.En homenaje a la clase trabajadora, la canción que John Lennon escribió para la clase obrera:

Héroe de la clase obrera

En cuanto naces te hacen sentir pequeño
sin darte tiempo en lugar de dártelo todo
hasta que el dolor es tan grande que no sientes nada
un héroe de la clase obrera es algo que ser
un héroe de la clase obrera es algo que ser

Te hieren en la casa y te pegan en la escuela
te odian si eres listo y te desprecian sieres tonto
hasta que estás tan perdidamente loco que no puedes seguir sus reglas
un héroe de la clase obrera es algo que ser
un héroe de la clase obrera es algo que ser

Cuando te han torturado t aterrado durante veinte y tantos años
entonces esperan que aprendas un oficio
cuando estás tan asustado que no puedes funcionar
un héroe de la clase obrera es algo que ser
un héroe de la clase obrera es algo que ser

Te drogan con la religión, el sexo y la televisión
y te sientes tan bien sin clases y libre
pero aún eres un pobre campesino hasta donde puedo ver
un héroe de la clase obrera es algo que ser
un héroe de la clase obrera es algo que ser

Hay un lugar en la cima, te siguen diciendo
pero primero tienes que aprender a sonreír mientras matas
si quieres ser como la gente en la colina
un héroe de la clase obrera es algo que ser
un héroe de la clase obrera es algo que ser
Si quieres ser un héroe, bueno sólo sígueme
si quieres ser un héroe, bueno sólo sígueme


Working class hero

As soon as you're born they make you feel small
By giving you no time instead of it all
Till the pain is so big you feel nothing at all
A working class hero is something to be
A working class hero is something to be

They hurt you at home and they hit you at school
They hate you if you're clever and they despise a fool
Till you're so fucking crazy you can't follow their rules
A working class hero is something to be
A working class hero is something to be
When they've tortured and scared you for twenty odd years
Then they expect you to pick a career
When you can't really function you're so full of fear
A working class hero is something to be
A working class hero is something to be
Keep you doped with religion and sex and TV
And you think you're so clever and class less and free
But you're still fucking peasants as far as I can see
A working class hero is something to be
A working class hero is something to be

There's room at the top they are telling you still
But first you must learn how to smile as you kill
If you want to be like the folks on the hill
A working class hero is something to be
A working class hero is something to be
If you want to be a hero well just follow me
If you want to be a hero well just follow me

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